¿Cuántas calorías consume el cerebro?

Se han realizado numerosos estudios para calcular cuántas calorías consume el cerebro, y todos llegan a una misma conclusión: su gasto energético es entre un 20% y un 25% de la energía total del cuerpo. Y eso en estado de reposo, sin participar en ninguna actividad, salvo las básicas de respirar, digerir y mantenerse caliente.

Eso se traduce en un consumo de 350 o 450 calorías por día para la mujer u hombre promedio, respectivamente. A pesar de solo representar el 2% del peso corporal, es el órgano que más consume.

Glucosa: el carburante del cerebro

La fuente principal de la energía que necesita el cerebro es la famosa glucosa, la cual extrae directamente de la sangre. La densa red de neuronas que lo forman está constantemente activa, incluso durante el sueño. Para obtener la energía necesaria, y así poder esta actividad, el cerebro depende de un suministro continuo de glucosa del torrente sanguíneo.

¿De dónde obtiene el cerebro la glucosa?

La glucosa proviene directamente de alimentos y bebidas que contienen carbohidratos, o es producida por el cuerpo a partir de otras fuentes.

Cualquier alimento que contenga carbohidratos, se metaboliza en forma de azúcares. Estos azúcares se van transformando dentro del organismo en otras moléculas más simples y pequeñas. Se trata de un proceso muy complejo que libera una gran cantidad de energía.

fuentes de glucosa
Intenta tomar alimentos que te aporten carbohidratos saludables
Crédito: JerzyGorecki

Cuando consumimos estos azúcares, parte de ellos va directamente a la sangre en forma de glucosa, y otra parte (la que no necesitamos en ese momento), se almacena de distintas formas. Por ejemplo, las células musculares la almacenan en forma de glucógeno. Las del hígado almacenan una parte en forma de glucógeno, y otra en grasa. Y los adipocitos la transforman directamente en grasa.

El proceso de absorción de la glucosa de los carbohidratos por parte del organismo, es de unos 15 a 20 minutos. El resto de alimentos tarda un poco más, entre 30 minutos y una hora.

¿Qué pasa si hay falta de glucosa?

El cerebro es un órgano egoísta, porque tiene prioridad frente al resto del cuerpo, cuando los niveles de glucosa bajan.

Esto tiene sentido por dos razones principales: en primer lugar, porque en una situación extrema (por ejemplo, llevar varios días sin comer), el cerebro no puede fallar, al menos en sus funciones más básicas. Y en segundo lugar, porque otros órganos como los músculos, corazón o hígado, pueden usar las grasas como combustible de forma alternativa. Cosa que el cerebro no puede hacer.

Pero, a pesar de esta sofisticada regulación, a veces se producen caídas temporales en la disponibilidad de glucosa en ciertas áreas del cerebro. Estos pueden afectar a varias funciones cognitivas como la atención, la memoria y el aprendizaje.

falta de glucosa en el cerebro
Si el cerebro no está bien alimentado, ¿cómo pretendes estudiar?
Crédito: JESHOOTS-com

Las tareas mentales más exigentes parecen responder mejor a la glucosa que las tareas más simples. Esto puede deberse a que la absorción de glucosa por el cerebro aumenta en condiciones de estrés leve, que incluye tareas mentales desafiantes.

Consumo adecuado de glucosa para un cerebro saludable

Dado que el cerebro es sensible a las caídas bruscas de los niveles de glucosa en sangre, es muy importante mantener estables esos niveles, para obtener una buena función cognitiva. Comer comidas regulares puede ayudar lograr esto. En particular, los estudios en niños y adolescentes han demostrado que desayunar puede ayudar a mejorar el rendimiento mental al aumentar la capacidad en tareas relacionadas con la memoria y la atención.

Una dieta saludable debe proporcionar entre el 45 y el 60% de la energía total de los carbohidratos. Un adulto de peso normal necesita 200 g de glucosa al día, dos tercios de los cuales (alrededor de 130 g) son específicamente necesarios para el cerebro para cubrir sus necesidades de glucosa.

En qué gasta el cerebro las calorías que consume

La mayor parte de la energía transportada por el cerebro se dedica a permitir que las neuronas se comuniquen entre sí, a través de señales químicas transmitidas llamadas sinapsis. Este proceso implica una gran cantidad de transporte de iones a través de las membranas de las células, lo cual es muy costoso, energéticamente hablando.

cuanta energia consume el cerebro durmiendo
El cerebro consume las mismas calorías mientras dormimos
Crédito: StockSnap

Además, el cerebro nunca descansa realmente. Cuando dormimos, todavía se necesita combustible para seguir disparando señales entre las células, y así mantener las funciones de nuestro cuerpo. Es más, al servicio del cerebro hay flotas de células cuya función es canalizar la nutrición hacia las neuronas. Y estas células también necesitan su parte de la glucosa del cuerpo para sobrevivir y continuar haciendo su trabajo.

Cuando el cerebro necesita más

Ya te he contado al principio la gran cantidad de calorías que consume el cerebro. Entonces, ¿significará eso que cuanto más pongamos a trabajar este órgano, más energía absorberá y más calorías quemaremos? La respuesta es sí y no.

Como he mencionado, el cerebro consume normalmente la misma cantidad de energía las 24 horas del día, incluso durmiendo. Y esto es así porque la mayor parte del tiempo estamos en modo «rutina aprendida», es decir, las tareas que realizamos ya sabemos hacerlas sin problema. Está todo programado. Hay pocas conexiones nuevas entre neuronas, y no necesitamos ningún esfuerzo extra.

Sin embargo, cuando entrenamos o estudiamos para aprender algo nuevo, el cerebro se adapta para aumentar la transferencia de energía en cualquier región activada por el entrenamiento. Con el tiempo, a medida que nos volvemos más hábiles para realizar una tarea en particular, el cerebro ya no tiene que trabajar tanto para llevarla a cabo, por lo que hacer esa tarea eventualmente requerirá menos energía.

¿Consume el cerebro más calorías al estudiar?

Como digo, el cerebro es capaz de desviar sangre, y por lo tanto energía, a regiones particulares que están más activas en ese momento. Pero se cree que la disponibilidad total de energía en el cerebro varía poco.

cuantas calorias gastamos al estudiar
Sí, al concentranos gastamos más calorías… pero no tantas
Crédito: StockSnap

Eso quiere decir que sí, puede haber picos significativos en el uso de energía en regiones localizadas del cerebro cuando realizamos tareas cognitivas difíciles. Pero cuando comparamos esta energía utilizada extra, con respecto al presupuesto de energía de todo el cerebro en general, estas actividades no lo alteran significativamente.

En otras palabras, aprender una nueva tarea o hacer algo difícil no es en realidad la parte del trabajo del cerebro que exige más energía. Los esfuerzos adicionales por pensar o concentrarse más, consumen una cantidad insignificante. Lo que absorbe la mayor parte de la energía del cerebro, es su funcionamiento basal. Todo lo que sucede de manera inconsciente para nosotros. El número de calorías que consume el cerebro varía poco.

En los primeros años de vida

Por todo lo mencionado anteriormente, se ha demostrado que el proceso de construcción de un cerebro consume enormes recursos. Durante la infancia, el cerebro está aún más hambriento. En el niño promedio de 5 a 6 años, el cerebro puede usar más del 60% de la energía del cuerpo.

el cerebro de los niños consume muchas calorías
El cerebro de los niños consume muchas calorías, ¡por eso tienen tanta hambre!
Crédito: Klimkin

Eso explica por qué durante los períodos de desarrollo intensivo, cuando tenemos 5 o 6 años, nuestros cerebros absorben casi tres veces la cantidad de energía que necesitarán de adultos.

¿Pensar mucho adelgaza?

Si todo lo que acabo de contar es cierto, ¿por qué adelgazamos cuando tenemos épocas de mucho esfuerzo mental, como cuando preparamos exámenes? Pues los estudios demuestran que se debe principalmente al estrés y la reducción del consumo de alimentos (o a no consumir los adecuados), y no al agotamiento mental.

Recuerda que el estrés somete al organismo a un estado de alerta constante, por lo que tu metabolismo se va a acelerar. Mantener el cuerpo preparado para la acción durante largos períodos de tiempo requiere mucha energía, y eso puede provocar pérdida de peso.

el estres adelgaza
¡Vigila el estrés y la alimentación en época de exámenes!
Crédito: silviarita

Conclusión: Lamentablemente, pensar más no te va a ayudar a adelgazar. Eso sí, mantén una dieta equilibrada en esos momentos en los que necesites concentrarte más, para mantener un correcto nivel de glucosa en sangre, y que tu cerebro siempre tenga alimento. ¡Estudia con cabeza!


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Crédito de la imagen de cabecera: ElisaRiva


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